Interpoetica - TOMAS DE IRIARTE

TOMAS DE IRIARTE

Fabula III

El Oso, la Mona y el Cerdo 

Un oso, con que la vida
ganaba un piamontés,
la no muyu bien aprendida
danza ensayaba en dos pies.

Queriendo hacer de persona
dijo una mona: "¿Qué tal?"
era perita la mona,
y respondióle: "Muy mal".

"Yo creo", replicó el oso,
"que me haces poco favor.
¡Pues qué! ¿Mi aire no es garboso?
¿No hago el paso con primor?"

Estaba el Cerdo presente,
y dijo: "Bravo, ¡bien vai
bailarín más excelente
no se ha visto ni verá".

Echó el oso, al oir esto,
sus cuentas allá entre sí,
y con ademán modesto
hubo de exclamar así:

"Cuando me desaprobaba
la mona, llegué a dudar;

Fabula XX

La Abeja y el Cuclillo

Saliendo del colmenar,
dijo al Cuclillo le Abeja:
"Calla, porque no me deja
tu ingrata voz trabajar.
No hay ave tan fastidiosa
en el cantar como tú:
cucú, cucú y más cucú,
y sempre una misma cosa"
"¿Te cansa mi canto igual?
(el Cuclillo respondió).
Pues a fe que no hallo yo
variedad en tu panal.
Y pues que del propio modo
fabricas uno que ciento,
si yo nada nuevo invento,
en ti es viejísimo todo."
A esto la abeja replica:
"En otra de utilidad,
la falta de variedad
no es lo que más perjudica;
pero en obra destinada
sólo al gusto y diversión,
si no es varia la invención,
todo lo demás es nada."

A Los Ojos de Laura 

¿Un soneto a tus ojos, Laura mía?
¿No hay más que hacer sonetos, y a tus ojos?
--Serán los versos duros, serán flojos;
pero a Laura mi afecto los envía.

¿Conque ha de ser soneto? ¡Hay tal porfía!
--¡Tal, que por estos súbitos arrojos
se ven tantos poetas en sonrojos,
que lo quiero dejar para otro día.

--Respondes, Laura, que no importa un pito
que no sea el soneto muy discreto,
como hable de tu ojos infinito.

--¿Sí? --Pues luego escribirle te prometo.
Allá voy... ¿Para qué, si ya está ecrito,
Laura mía, a tus ojos el soneto?

Fabula VIII

El Burro Flautista 

Esta fabulilla,
salga bien o mal,
me ha ocurrido ahora
por casualidad.

Cerca de unos prados
que hay en mi lugar,
pasaba un Borrico
por casualidad.

Una flauta en ellos
halló, que un zagal
se dejó olvidada
por casualidad.

Acercóse a olerla
el dicho animal,
y dio un resoplido
por casualidad.

En la flauta el aire 
se hubo de colar,
y sonó la flauta
por casualidad.

"¡Oh! --dijo el Borrico--:
¡Que bien sé tocar!
¡Y dirán que es mala
la música asnal!"

Sin reglas del arte,
borriquitos hay
que una vez aciertan
por casualidad.

Fabula X

La Parietaria y el Tomillo

Yo leí, no sé donde, que en la lengua herbolaria,
saludando al Tomillo ia hierba Parietaria,
con socarronería le dijo de esta suerte:
"¡Dios te guarde, Tomillo!: lástima me da verte;
que aunque más oloroso que todas estas plantas,
apenas medio palmo del suelo te levantas."
El responde: "Querido: chico soy, pero crezco
sin ayuda de nadie. Yo sí te compadezco;
pues por más que presumas, ni medio palmo puedes
medrar si no te arrimas a una de esas paredes."
Cuando veo yo algunos que de otros escritores
a la sombra se arriman, y piensan ser autores
con poner cuatro notas o hacer un prologuillo,
estoy por aplicarles lo que dijo el Tomillo.

Epigrama

Lisarda, cuantos pintores,
En su oficio consumados,
Consiguen ver celebrados
DE su pincel los primores,
Ya te son muy inferiores,
Pues el don especial
y habilidad superior
de ser a un tiempo pintor,
Retrato y original.

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